El valor de un espacio de coworking

El valor de un espacio de coworking

Hace ya casi un año traducía un magnífico artículo de Rebecca Collins, Community Manager en Huckle Tree, que fue publicado en la revista online sobre trabajo colaborativo y emprendimiento, Zona Coworking. Esta semana Alex Hillman, gestor de IndyHall compartía de nuevo este artículo y por eso me he animado a rescatarlo.

En este post, titulado ¿Por qué se paga en un espacio de coworking? se hace un recorrido de cómo los coworkers descubren realmente todo lo que les puede aportar un espacio de trabajo, a modo de receta, en el que cuanto más se aporta (no sólo el precio), más se percibe. Todos los que hemos gestionado un espacio de este tipo nos hemos encontrado con la enorme dificultad de intentar transmitir las ventajas de esta forma de trabajar, y Rebecca supo hacerlo de una forma muy ordenada, estructurando este proceso en 5 fases:

FASE 1:  Buscan servicios básicos como wifi, escritorios… y un aseo, generalmente a un coste limitado.  Esto es lo que las personas saben que necesitan. En realidad, estas necesidades podrían ser fácilmente satisfechas por una oficina en un centro de negocios, una gran cadena de coworking o un pequeño espacio independiente.

FASE 2: La necesidad de establecer una separación entre el hogar y el trabajo hace a algunas personas buscar un sitio agradable donde puedan estar rodeadas de personas inspiradoras. Para otros, la necesidad de un espacio resulta un factor importante sólo cuando pasan a través de la puerta. Los mejores espacios son un poco diferentes, tienen personalidad y ofrecen credibilidad a un negocio.

Esto viene de dos factores clave, la gente del coworking, tanto del equipo como de los miembros, y del aspecto estético. En esta fase, la gente piensa sobre el potencial del espacio, considerando si tienen sitio para crecer, encontrar clientes y reducir o incrementar su uso.

FASE 3: Una vez las personas se acostumbran a la comunidad del coworking, empiezan a crecer en el espacio. Es especialmente evidente en esos días duros, cuando estás tratando con clientes problemáticos y alguien actúa como válvula de escape. O cuando buscas consejo para hacer pruebas con tu negocio y alguien se ofrece como early adopter. O cuando coincides en la comida con un coworker y descubres que compartes  algún hobby. Este lugar de trabajo no es sólo sobre negocios, es sobre personas y personalidades.

FASE 4: Después de encontrar sus lugares en la comunidad, los coworkers se abren a la idea de aportar algo al resto de miembros. El incremento de seguridad en su ambiente les llena de confianza para compartir sus ideas y experiencia, fortaleciendo su posición en el grupo.

FASE 5: Y finalmente, los miembros que realmente se sumergen en la comunidad completamente sentirán que han dejado de aparentar algo que realmente no son. Vendrán a trabajar por la mañana y no importará si van en pantalones cortos o en traje ese día; seguirán siendo ellos mismos.  Además, las personas a su alrededor les inspiran a crecer constantemente de la forma en la que quieren desarrollarse. Esta combinación de factores les hace libres de perseguir su propósito.

Si quieres consultar el artículo completo puedes hacerlo aquí:

http://www.zonacoworking.es/2015/06/25/por-que-se-paga-en-un-espacio-de-coworking/

Diego Tomás. Consultor de espacios colaborativos.

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